Nuestros Modelos

Existen 3 modelos de formación a nivel escolar que favorecen significativamente el desarrollo sano, salud mental, bienestar y realización personal de niños, niñas y adolescentes.

Aprendizaje Cooperativo

El Aprendizaje Cooperativo consiste en un conjunto de métodos de enseñanza en los que, mediante la formación de pequeños equipos de aprendizaje, se busca el entrenamiento y desarrollo simultáneo de habilidades y destrezas sociales. Es un modelo de aprendizaje que promueve la colaboración y la interdependencia positiva, proceso interaccional mediante el cual cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como del de los restantes miembros del grupo.

Se busca que los alumnos aprendan y progresen formando equipos de trabajo, aportándose unos a otros lo mejor de cada uno.

Este modelo, basado en la interdependencia positiva, vincula a los alumnos de tal modo que ninguno de ellos podrá cumplir la tarea a menos que todos lo hagan.

El trabajo de cada miembro es indispensable para que el grupo logre sus objetivos. Cada uno aporta algo exclusivo debido a los conocimientos que tiene, sus destrezas personales, el rol que desempeña y su responsabilidad en la tarea.

El profesor es un mediador de un proceso interactivo de enseñanza aprendizaje que surge de estos equipos, un mediador que interactúa con los grupos y que puede atender con especial atención a los grupos con integrantes más desaventajados. Estos equipos se convierten en verdaderas comunidades indagativas, escuelas de liderazgo, autogestión y habilidades sociales.

Restitución

La restitución es un modelo formativo que se orienta al desarrollo de la autoconciencia, el autoconocimiento y el desarrollo de interdependencia positiva entre las personas. Fue creado por Diane Gossen, psicóloga canadiense, a partir de la teoría sobre el control del Dr. William Glasser.

La restitución genera autodisciplina en los estudiantes promoviendo que se hagan conscientes y responsables de gestionar y satisfacer de manera apropiada sus necesidades e intereses, cuidando el bien común y colaborando con las necesidades de los demás.

Es una filosofía de vida y un modelo de vida en comunidad que promueve el respeto, la empatía, el compromiso con los ideales y creencias comunes y la búsqueda del bienestar comunitario.

Su aplicación a la educación tiene enormes alcances para contribuir al desarrollo de personas emocionalmente sanas, capaces de confiar y de ser empáticos con otros y capaces de comprometerse con sus equipos de trabajo para lograr metas comunes.

PEDAGOGÍA TERAPÉUTICA

En la vida el ser humano puede vivir lleno de sentido o atrapado en una serie de experiencias de insatisfacción emocional. La diferencia la hace la calidad de los vínculos que logra establecer o tener y no se trata de cantidad, sino de profundidad o calidad de los vínculos.

A veces basta tener una relación significativa con una o dos personas para enriquecer el sentido de nuestra vida. Nunca terminaremos de comprender el poder de los vínculos en el desarrollo de la identidad de los niños y jóvenes. Todo lo importante que le ocurre a un joven ocurre dentro de una relación significativa, tanto con los pares como con los adultos formadores.

Cuando hablamos de pedagogía terapéutica, estamos hablando de que el pedagogo es más que un “buen profesor” o alguien “buena onda”. Estamos hablando de una forma de ser y relacionarse que le permite al estudiante una vida nueva con un sentido renovado y positivo de sí mismo.

LA COMPLEJIDAD DE LA SALUD MENTAL

La salud mental es la experiencia resultante de una serie de procesos personales, sociales y contextuales, que determinan la calidad de vida de la persona y su experiencia subjetiva en la vida. Esta experiencia subjetiva o vivencia, es la medida que tiene la persona sobre su bienestar, la satisfacción de sus necesidades y la realización de sus anhelos. La salud mental se expresa como equilibrio, satisfacción con la vida, aceptación de sí mismo y de la propia realidad personal, motivación, capacidad de trabajo, de vinculación y de logro.

Son múltiples los factores que inciden en el logro de este equilibrio personal, siendo algunos entendidos como factores protectores y otros como factores de riesgo. Los factores protectores son aquellos que protegen el bienestar de la persona, favorecen la satisfacción de sus necesidades emocionales, sociales, materiales y vocacionales, mientras que los factores de riesgo son aquellos que amenazan este desarrollo, limitan la expresión del potencial de la persona, le infringen sufrimiento, frustración, impiden la satisfacción de sus necesidades o coartan sus propósitos y motivaciones.

Como todo proceso dinámico, complejo y sistémico, la salud mental depende del equilibrio entre varias dimensiones, entornos o contextos en los que la persona se inserta. Reconocemos factores personales y familiares (salud física, rasgos de personalidad, expectativas, capacidad de satisfacer necesidades sociales y emocionales, calidad de los vínculos familiares), factores del contexto( entorno del barrio, nivel económico, redes de apoyo, amistades), factores asociados a los procesos escolares (actitudes de profesores, carga de trabajo, horarios, exigencias, estresores escolares), otros asociados a la satisfacción de necesidades psicosociales (calidad de vínculos con compañeros, motivación por la tarea, seguridad, clima, calificaciones, logros, aptitudes, logros, apoyo social) y por último aquellos que dependen de la disponibilidad de competencias ejecutivas (planificación, organización, capacidades y habilidades de desempeño,) y socioemocionales ( habilidades de relación, de autorregulación, empatía).

La calidad de vida y el bienestar estará determinada por el equilibrio y la ecuación entre lo objetivo y lo subjetivo, es decir, eventos vitales o experiencias que favorecen o dificultan el bienestar, que interactúan con aspectos subjetivos, asociados a las capacidades de resiliencia de cada persona, su tolerancia a la frustración o estrés y el nivel de habilidades para la vida que posea. No todas las personas toleran de la misma manera un mismo evento, afectándole a cada uno de manera particular.